CUBA: SUS GENTES, SUS PASIONES, SUS PAISAJES. LA COTIDIANIDAD, DESDE UNA VISIÓN PERSONAL
11 julio, 2010
!Viva España, carajo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Viva España, se lo merecen, jugaron mejor!!!!!!!!!!!
Qe será de los televidentes ahora, pues se pierde la fiesta de la pantalla.
Fidel, de nuevo en la calle!!!!!!!!!!
La noticia no podía ser mejor: el Comandante en Jefe Fidel Castro, vuelve a la calle, visita a sus amigos y conversa con la gente.
Fidel visitó el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC, el pasado miércoles 7 de julio y Cubadebate dio los detalles:
22 julio, 2009
Vivir a plenitud
Foto: René Pérez Massola
Entra y sale de casi todos los eventos científicos y de la agricultura cual colibrí que liba, no el néctar sino la esencia de las cosas; aunque no es la historia en sí, desde sus vivencias podrían escribirse los avatares de la ciencia cubana. Es, sencillamente, Lidia Tablada.
“He tenido el privilegio de formar parte de colectivos extraordinarios.
Llegué al Instituto de La Habana por un premio, pues había que pagar la matrícula y no teníamos dinero; ingresé en la Asociación de Jóvenes Rebeldes, y esa etapa épica al fragor de la Revolución me permitió cortar el nexo de la crianza tan cerca de la casa.
que tenían y veían venir el cambio social; la venta de periódicos, las reuniones de madrugadas, las conferencias de Carlos Rafael en el Instituto, todas las semanas iban dirigentes de la Revolución a dar conferencias, y muchas veces terminaban en `piñaceras`.
“Rosa Elena Simeón fue nuestra primera directora. Cuando Fidel dejó inaugurado el CENSA, el primero de septiembre de 1980, dijo que este centro había pagado la inversión –14 millones de dólares- con sus resultados a partir del diagnóstico del brote de fiebre porcina. Eso es un orgullo.
“De mi mamá heredé ser muy presumida; soy obsesiva con la limpieza, he pasado mucho trabajo para cuidar a mis tres hijos y sin el respaldo de mi madre, mi suegra y mi esposo me hubiera costado mucho más; quizás algunas cosas no las hubiera podido hacer. Hice el doctorado siendo subdirectora de microbiología, y todos mis experimentos fueron de madrugada.
“Dando me he sentido contenta, siento que he hecho algo útil”.
06 julio, 2009
Entrega de tierras: realidades y manipulaciones
El 27 de junio, un cable de ANSA fechado en La Habana, afirma que el asunto “se encalló en la burocracia y no logró, tras nueve meses, su objetivo de elevar la producción de alimentos y reducir su importación”. “La entrega de tierras cayó en manos de la burocracia: las solicitudes tienen que transitar por 9 pasos y si son denegadas hasta por 13 pasos”.
Cuba: pese a la entrega de tierras, la agricultura aún no funciona, aseguró un titular de Infolatam/Efe, el 22 de marzo último, y agrega que “…el diario Juventud Rebelde detalla que quienes recibieron tierras en usufructo tienen grandes dificultades para ponerlas a producir, conseguir herramientas de labranza y semillas o para comercializar las cosechas."El proceso reclama mejor estructuración. Los usufructuarios empiezan a formar parte del gran sistema de la agricultura cubana, una cadena con muchos de sus eslabones oxidados que no siempre se articulan bien, afirma el periódico”. Añade que "un gran por ciento de las tierras entregadas (...) han llegado al mes de marzo sin estar listas para el cultivo".
Efe, intencionalmente, seleccionó dos opiniones dentro de lo que calificó como “un extenso reportaje”, y corresponden a personas que ya recibieron la tierra; el primero dice que “uno de sus mayores problemas es que no sabe `cómo calcular` lo que va a cosechar”. La segunda explicó que “no es posible producir aún alimentos en los campos que recibió porque estaban infestados de marabú”.
Sospechosamente, ninguna de las citadas notas recurre a fuentes oficiales, ni a quienes solicitan tierras, las han recibido o les han denegado su entrega. La verdad sobre la marcha de este proceso se conoce diariamente en el Ministerio de la Agricultura.
Desde el 17 de septiembre pasado hasta el 3 de julio se han presentado a las Oficinas Municipales de Control de la Tierra 110 mil 463 personas para tramitar su solicitud; 31 mil pidieron áreas que no estaban contempladas en el decreto ley. Se abrieron 93 mil 529 expedientes, que están en distintas fases del proceso; hay aprobados 78 mil 113 y se denegaron dos mil 383, que provocaron 645 reclamaciones, la mayoría resueltas. De los aceptados 65 mil 324 ya están asociado a cooperativas de créditos y servicios.
Producen y tienen sus contratos con el estado 55 mil 995 de los aprobados. Un estudio de las tierras estatales ociosas arrojó un millón 691 mil hectáreas, de las cuales se han entregado 689 mil 697, el 41%. El 25,4% están en explotación o sembradas. La eficiencia del proceso es de 84,83%.
Sería iluso pensar, hasta para los neófitos, que algún proceso agropecuario que comienza con la solicitud de la tierra podría dar resultados productivos significativos en sólo nueve meses.
Además de los trámites para obtener la fuente de riquezas que es el suelo, se necesita prepararla, sembrarla y cultivarla para luego cosecharla o en otros casos tener animales que aporten leche y carne. Es un proceso biológico que requiere tiempo.
Es lógico que haya mujeres y hombres que necesiten capacitarse para explotar al máximo ese recurso; la agricultura tiene un sistema para lograrlo, sin excluir a nadie. Es cierto que algunas tierras necesitarán hasta dos años para ponerse en explotación de acuerdo con el grado de infestación de marabú que tengan, para eso se hacen los contratos entre el productor y el delegado municipal de la Agricultura.
¿Burocracia? Sí, es un proceso que lleva trámites e involucra a varios organismos. Unos para evitar que esas tierras vuelvan a ser declaradas ociosas, que sean utilizadas para fines ajenos a la producción de alimentos, o para realizar otras ofertas en caso de que las solicitudes no sean correspondidas. Conlleva también definir los intereses de las partes involucradas, y medir algunos terrenos hasta en el empinado lomerío.
La entrega de tierras requirió la creación de las delegaciones municipales de la agricultura. Como en toda actividad humana, en unos territorios el proceso avanza más rápido –Ciego de Ávila, Pinar del Río, Camagüey y Cienfuegos, en otros más dilatado –La Habana, Las Tunas, Holguín y Guantánamo.
La burocracia no lo ha encallado. Y a quienes piensen que ha sido excesiva o tengan dudas aún, los invito a visitar las montañas de Cumanayagua, en Cienfuegos, para que vean cómo van tumbando marabú y sembrando las áreas desbrozadas; o a Caimanera, donde descubrieron un viejo canal de riego tapado por el marabú y ya crecen en sus alrededores arroz y otros vegetales.
Podrían conversar con los hombres que se han incorporado a la producción de leche en Consolación del Sur, en Pinar del Río; ver cómo se transforman los alrededores de la ciudad de Camagüey con el crecimiento de maíz, hortalizas, frutales y la incipiente ganadería. Para dar crédito a este proceso hay que convivir con él.


